Antes del trasplante
Aclimatá el clon durante el primer día en un ambiente protegido, luminoso y sin temperaturas extremas.
Evitá inicialmente sol directo intenso o luces muy intensas, viento fuerte y cambios bruscos de humedad o temperatura.
Mantené el sustrato húmedo, pero nunca saturado.
Una vez que el clon esté aclimatado, realizá el trasplante a tu sistema productivo.
Manipulá el pan radicular con cuidado y evitá dañar o desarmar las raíces.

Si cultivás con sales minerales
- Durante la adaptación, utilizá una solución nutritiva suave.
- Controlá pH (5,8-6,2) y conductividad eléctrica EC entre 0,9 y 1,2.
- No busques acelerar el crecimiento aumentando la concentración de fertilizantes.
- Observá la respuesta de la planta antes de incrementar progresivamente la nutrición.

Si cultivás con enfoque agroecológico
Utilizá un sustrato vivo, aireado y con buena estructura.
Priorizá una humedad equilibrada y evitá el exceso de riego.
Durante la adaptación, evitá incorporar numerosos productos simultáneamente.
Favorecé la actividad biológica y la fertilidad natural del suelo mediante materia orgánica estable.
Comenzá el manejo sanitario mediante observación y monitoreo, interviniendo únicamente cuando sea necesario.


Si cultivás en hidroponía
- Realizá la transición al sistema hidropónico de manera gradual, evitando cambios bruscos en las condiciones de la raíz.
- Utilizá una solución nutritiva de concentración moderada durante la adaptación.
- Controlá especialmente pH (preferentemente entre 5,8 y 6,2), EC entre 0,9 y 1,2, temperatura y oxigenación de la solución.
- Evitá que las raíces permanezcan sometidas a condiciones de baja oxigenación o temperaturas excesivas.
- Observá diariamente el estado de las raíces y la respuesta de la planta antes de aumentar progresivamente la concentración nutritiva.

